Para que una idea funcione no basta con que nos guste
A veces nosotros tenemos ideas que nos parecen atractivas para implementar las como negocio porque forma parte de algo que nos gusta hacer, entonces emprendedor el camino.
Pero para que un negocio tenga éxito no vasta que lo que hagamos nos guste es necesario la perseverancia, la continuidad porque se da el caso de que si a eso vamos muchas cosas nos gustan y lo que puede pasar es que al menor problema nos despolaricemos y se nos valla el interés en el mismo y poco a poco los vamos descuidando.
Cuando tenemos una buena idea la tenemos que evaluar en el ambiente real. El impacto en la sociedad, si realmente la comunidad lo necesita y entonces si después de estas dos preguntas la idea se mantiene estructurar el negocio no para un caso óptimo como a veces acostumbrados hacer, sino, evaluar los tiempos malos como una posibilidad y como el mismo negocio va a cubrir sus gastos operativos y por cuanto tiempo podrá permanecer en esa situación.
Un ejemplo importante es el caso de los chinos que emigran de sus tierras y se establecen en diferentes países. Los que van a España invierten en pequeños supermercados, los que van a Francia ponen fábricas de zapatos y los que van al caribe ponen pequeños comedores económicos de comida rápida de pollos fritos.
Lo que digo no es no debemos poner negocios de lo que nos gusta, lo que les digo es que tenemos que se cuidadosos con lo que hacemos, donde invertimos nuestro dinero y que esto no responda únicamente a un impulso proveniente a una idea de algo que nos gusta hacer.
Ahora después de evaluar una propuesta si es factible, si cumple con los requerimientos mínimos de sostenimiento, que podría ser mejor que eso nos apasiona.
